miércoles, 16 de febrero de 2011

Día 82: Sueños de Anonymus

Todos en el fondo somos Anonymus.

Ayer por la noche murió la libertad de Internet en España. Es una lástima que solo dos partidos hayan acabado con la libertad, de la forma más asquerosa que puede existir. No se escucha a la mayoría del pueblo. Solo a una minoría que quiere acabar con el sistema actual por como lo conocemos.

Es una lástima ver como nos manipulan. Pero como muchos otros Anonymus, yo me niego a seguir el juego de estos. Y pondré cosas en contra de esa Ley Sinde. No soy Española, pero adoro España y su libertad.

We are Anonymus. 
Never Forget.

martes, 15 de febrero de 2011

Día 81: Sueños de Valentines

Hacía rato que no escribía, y todo es debido a que la semana pasada tuve días totalmente atareados de faena que mi consciencia tuvo que hacer.  Vamos, mi madre estuvo enferma y tuve que cuidarla, y casi no tuve mucho tiempo porque entre el dormir, el levantarse, el llevar a Victoria a clase las 4 veces en un Va y Ven~ (cualquiera diria que es una porno, pero no) En fin. Faena que se acaba y vuelvo de nuevo.

Pero por ahora solo espero el día 21 de Febrero ¿Por qué? Al fin voy a volver a las clases~! No sabeis que ansias tengo de ello.. al menos de quitarme el engorro de encima de una vez y decir: ¡Venga, a por el PFC! Aunque me da miedo por una parte, por la otra me dan ganas de acabar ya, para estar mas cerca de Ilustración o Diseño Gráfico *u* o cerca de Barcelona vamos~

Y en honor a San Valentín este año... Nuevo dibujo :B




Leb

jueves, 3 de febrero de 2011

Día 80: Sueños de los Eternos 3.0

La historia con Destrucción:


La historia

Era de noche, las estrellas brillaban en el firmamento del cielo esperando que sus espectadores mas fervientes las observaran sonrientes, pidiéndoles deseos para que se hicieran realidad. Los humanos son así de simples, vivos, y sonrientes, quieren cosas que para ellos parece ser complicadas, pero en el mundo donde habitan esos siete seres, no son mas que minucias. Bueno.. en este caso, seis.. yo ya no estoy con ellos.

Pero es gracioso ver como la sonrisa de los mas inocentes, se iluminan con las minimas historias. Me encontraba yo recorriendo el mundo, como siempre hago desde que dejé a todos mis hermanos. Aprender de estos seres, que felicidad llevan, y que rapido pueden tornarse tristes. Llegué a una especie de ciudad, extraña, llena de alegría, la llamaban Carnivale. Tal vez aprendería de alguno de estos seres. Claro que existen muchos mundos y este en particular parece mandado por un ser superior, El Ordenadorle llaman, seguro otro dios que controla a los mortales con facilidad, imponiendoles historias para que como corderos obedezcan. Mejor aprender de como son estos "clones"

Me senté en un lugar tranquilo, debajo de un manzano, y saqué la libreta que siempre llevaba encima, el arte es lo mejor para tranquilizarme. Aunque a Barsabás no le agrada mucho, quiere que vuelva a mi trabajo, con mis hermanos, pero... me encanta mi vida..


Eso lo dices porque eres un vago, vuelve a tu trabajo, y haz lo que debes de hacer

"Aun no es el momento" Le comenté a mi peludo amigo y miré a la distancia, una joven pelirroja estaba tocando la guitarra animada. Me gustaba como sonaba así que cerré los ojos y continue dibujando, al parecer no se había dado cuenta de mi presencia, por lo que disfruté de sus melodías, algunas eran alegres, otras tristes, otras llenaban de entusiasmo todo a su alrededor. Me levanté luego de un rato, y me senté a su lado, ella dejó de tocar y sonrió alegre. ¡Pero que hermosa sonrisa!

-Buen día señorita, me encantan vuestras canciones, son la mar de geniales. 


-Buen día, contestó ella, alegre al parecer, quien sabe que se escondía detrás de esos ojos, verdes oscuros. Sonreí y seguí a lo mio y ella a lo suyo aun tocando, tocaba alegremente ahora, era genial. Se detuvo y observó lo que hacía - ¡Que bien dibuja señor!

-Tu guitarra hace mas bien resonar mi corazón, lleno de antigua y angustiante destrucción, para ahora dedicarme al dibuje, ¡no pareis por favor!- Tal vez le impresionó mi forma de hablar, pero se quedó boquiabierta, solté una gran risotada y segui dibujando. Ella, atenta a lo que hacía volvió a tocar la guitarra con suavidad, llenando de emoción ese banco que compartíamos los dos. Sonreí, tal vez la ultima vez que vi a mi hermana, con esa sonrisa alegre, dueña de la muerte, me comentó sobre unas personas que eran importantes para ella. Como el tiempo no existe en nuestro mundo, ni importa cuando es que la vi a ella, solo comenté con pocas palabras: "Ellos te envían saludos". Sentí su mirada sobre mi, pero seguía dibujando, la música había parado y sus ojos se inundaban de lagrimas. "No dejes de tocar". 

-¿Q-quienes me envian saludos?.- Preguntó ella, dudosa, quería saber quienes le enviaban esos calurosos saludos, me detuve de dibujar y observé las hermosas estrellas de esa noche. 

-Las estrellas son hermosas esta noche, miralas.- Le señalé unas cuantas, ella observó a donde señalaba.- Esa que brilla doble azul y rojo, la verde, la amarilla, la otra amarilla, y muchas mas... Sonrió y miré la libreta de nuevo, escuché como decía un breve susurro: "Gracias...", inspirando profundamente y volviendo a tocar, tal vez esa melodía que me contó ese peliazul que vi una vez, mientras andaba entre este mundo y el de los muertos, donde no es ni aqui, ni allí. Sonreí y seguí disfrutando del arte que tanto me calmaba, que tanto disfrutaba. 

Vago.. vuelve a tu oficio... Masculló Barsabás.







(Aunque yo, como artista, la verdad lo veo mas alegre D:)


Leb

Día 79: Sueños de humanos.

No entiendo a los humanos.

O es que no me entiendo a mi misma.

Luchaste para que todo lo que querías, no se fuera lejos de ti. Gruñiste, discutiste, dijiste las palabras mas hermosas que jamás yo había escuchado o leido. Y hubo una distancia, corta pero la hubo, donde pasaron muchas cosas. Pasó la decepción para mi persona, pero tu sonreíste cuando sabías que estaría aun allí. Creí que eras mas que los humanos.

Ha pasado un mes de eso. Ahora que ha cambiado todo, parece que el mes pasado no existió, que el tiempo se come las cosas y hace olvidar a los humanos lo que sienten. Y ahora me doy cuenta, que eres otro humano más, especial, diferente, pero otro humano. Creía que al menos luego de otra decepción mas, sabiendo como me siento, quieras ahora hacerme a un lado, no de la forma de adiós muy buenas, pero ya no estarás detrás mio para saber como estoy, como me siento, si sonrío, si estoy triste. Fantástico. Genial.

No pondré punto y final a lo que hay. Solo una separación. Necesito una leve y tímida distancia de todo. Dependo demasiado de ti, como para darme cuenta que hay cosas mas allá de mis ojos. De verdad, quiero crecer como persona, serás para mi siempre especial. Estaré a tu lado cuando mas lo necesites. Escucharé todo lo que tengas que contar. Pero me da miedo confiar en los humanos. No hacen mas que hacer daño. Y por lastima. Yo también soy una humana más.

Leb.

PD: He comprado uno de los tantos libros de Terry Pratchett.. El color de la Magia.

sábado, 29 de enero de 2011

Día 78: Sueños de Máscaras

Y allí estás. Sentada frente a todos tus amigos, pendiente (o no tanto) de lo que hablan. Tan felices todos disfrutando de las bebidas, la compañía (sobre todo de esto ultimo) y luego miras a tu lado, derecha e izquierda, y nada. Suspiras y sigues a lo tuyo, tal vez dibujando o leyendo manga, da igual, perdiendote en tus cosas y pasas desapercibido, como siempre en plan fantasma o mujer invisible. <<¿Donde está?. ¿Quien?. ¿No había alguien mas?. Creo que no, vamos.>> Bla bla bla.

Cierras los ojos e imaginas como sería. Como sería ese fantastico mundo que siempre tienes en mente, sonríes inconscientemente por la tonteria que piensas. Una mirada, una caricia, solo sujetar la mano de esa persona, conversar con ella, mirarle a los ojos y perderse en su mirada y dedicarle una sonrisa, una que solo sea para esa persona, y si ese ser quiere, te la devuelve, como muestra de su afecto. Como ese mundo se plantearía diferente si estuviese allí. Humanos. *suspiro*

Y abres de nuevo los ojos luego de ese sonoro pero inaudible suspiro y miras a tu derecha (o izquierda) y no hay nadie. Ves a tus amigos, aun discutiendo de la filosofía de la vida, te alegras por ellos. Pero no se alegrarán por ti, nena. Es el mundo real. No tu mundo de fantasía. Aquel mundo que sería relativamente "ferpecto" si de verdad se preocuparan por ti. Se preocupan, claro, pero en este mundo de máscaras, nadie te va a mirar con su verdadero rostro. En este mundo de máscaras, te sonreiran, te darán dos palmadas y para casita.

Así es el mundo, así es la vida real.

Leb

miércoles, 26 de enero de 2011

Día 77: Sueños de reflexiones

Yo no se porque me machaco tanto la cabeza. Tal vez es eso de que las hormonas afectan, o que mierda pasa... pero sinceramente, odio sentirme ignorada. Yo doy todo por los demás, cuando tienen problemas los escucho, maldita sea, y cuando yo necesito que alguien me escuche. BANG. Puerta ¿Para que escucharla?

No se que pasa.. ni se que está pasando.. pero constante pasan los días, me siento mas sola. Tal vez lo que necesito es un cambio. Alejarme de esta monotona vida de levantarme, comer, ordenador, baño, ordenador, dormir. Y asi todos los putos días. Me hago dependiente de la gente que está lejos. Y no es bueno. Nada bueno. Y me molesta, cuando hablas con alguien y no te contesta. No te dice nada. Y tu, como tonto, esperas que te responda.

Eso tengo que intentar. Hacer mas cosas.. desengancharme de esta vida. desengancharme de él. Desengancharme de todo.

Pero del dicho al hecho... ya veremos que pasa. Porque hay cambios. Siempre hay cambios. Y los odio.

lunes, 24 de enero de 2011

Día 76: Sueños de los Eternos 2.0

Tercera historia de los Eternos:

El libro del Destino

La noche era nublada en Rachel, y llovía a cantaros fuera. La joven se había resguardado en su casa, y estaba cansada luego de su largo día. Las cosas habían cambiado. Todo se había torcido, pero no se iba dejar vencer y menos ahora. La lluvia golpeaba el techo de la casa y se recostó en la cama entre las sabanas. Las había cambiado y guardado en el armario sus cosas. 

Suspiró al recostarse de la cama tapandose con las mismas. Cerró los ojos, pensando en lo que había pasado, intentando apartarlo de su mente. No pudo evitar que unas lagrimas cayeran por sus ojos, mientras abrazaba el gato negro. 

...

No se dio cuenta, pero se encontraba en un laberinto, relleno de arboles llenos de rosas. Los arboles con las rosas, hacían daño, con el mas minimo contacto. ¿Donde estoy? Caminó por un largo rato, que parecía eterno, pero a la vez rápido. El susurro de una voz la hizo detenerse en seco. ¿O-otra vez.. ? ¿Makoto? Observó al final del pasillo, un gato negro que se detenía frente a ella. Caminó lentamente al principio, luego constante se fue acercando fue corriendo. ¡¡ESPERA!! El gato se levantó y siguió corriendo por la derecha.

Pero al girar, había desaparecido. En su lugar, había una figura sentada por una estatua, alta, con un traje de color oscuro, no se veía bien, pero que le cubría el rostro o solo sus ojos, que sostenía un libro. Lo llevaba encadenado por la cubierta.

La pelirroja se acercó lentamente con cierto miedo. No debes temer, mortal ¿Quien eres?
El hombre se mantuvo en silencio y ella calló incomoda. Mejor no preguntar quien soy, sino... quien eres tu... 

La chica observó desde lejos al señor encapuchado, y se sentó cerca. Una clon, una clon de la Corporación. Que debe de llevar la alegría a todos. Pero... ¿Que hacer si yo no soy feliz?.. ¿Porque me pasa esto a mi? Perdí a quien quería... Perdí ahora a alguien que era especial.

¿En realidad lo era? Julieth no miró al encapuchado y se encogió en si misma abrazando sus piernas. La vida de los mortales cambia constantemente, siempre hay algo nuevo, que ellos no se esperan, pero.. yo se como acabará todo. Acarició la cubierta del libro, levantando el interés de la joven. ¿Y.. como acaba el mío? No se si escuchó una risa, o algo similar, pero se levantó del asiento.

Todos los mortales acaban igual, Julieth, solo que algunos aprenden de esas vidas, otros no... Calló un segundo y se alejó de la joven a paso lento, Julieth se levantó intentando seguirlo. Y yo.. ¿he aprendido?

Los mortales... siempre tienen que seguir aprendiendo.. La imagen de Destino se fue difuminando en el espacio metiendose en el laberinto. Pero.. aun te queda que aprender, Julieth. 

....

La joven se despertó mirando el gato negro, y una de las cartas del destino cerca de ella. Suspiró y miró la carta del Sol, dandole un beso en ella y volviendose a dormir.







Leb

sábado, 22 de enero de 2011

Día 75: Sueño de los Eternos.

Segunda historia de los Eternos.


Los espejos.


Y su hermana sonrió. Era mucho esperar que pasaran esas cosas, siempre que estaba allí su hermano/hermana, el la seguía. Tal vez por diversión, tal vez porque era su trabajo, pero así son los mortales. No necesitan nada mas. 

¿Y que hacemos hoy hermana? Sonrió mirando los espejos que llevaba esta, sin ropa mirando seriamente uno de los espejos. Señaló con el dedo a una figura, no mencionó palabra, pero solo la sonrisa de Deseo se iluminó en el lugar donde estaban. Eres la mejor. Mostrando su afecto le dió un calido beso en la coronilla a su hermana Desespero.

El tiempo era normal, aunque se notaba el frío. La pelirroja se encontraba mirando su espejo, luego de haber visto la ultima vez a Delirio, tal vez la hubiese sumido en la locura que llevaba actualmente. Visiones de la persona que amaba, haciendola pasar mal. Haciendole daño o realizando sus mayores sueños. Observaba un espejo que le habían regalado hacía unos años, con un escrito que decía: "Vamos a tener que vernos, aunque estén todos en contra". 

Se arreglaba el flequillo, le tocaba una presentación en unas horas. Aun en ocasiones estaba nerviosa. Miraba alrededor buscando la imagen del peliazul, en vano. No sabía porque aun lo buscaba. Suspiró. 

¿Ocupada? Una dulce voz le susurró a su lado. Se giró de inmediato pensando que sería él. Pero no vio a nadie, tampoco era su voz, ni la de él. Se asustó pensando que podría ser el mismo ser que apareció en Glast Heim. 

¿Q-Quien eres? ¡Responde! A su alrededor empezo a oler como a melocotones, un olor dulce que la envolvió en los camerinos del Teatro. De la sala del narrador apareció una persona, parecía un hombre, pero a la vez la mas hermosa mujer que puede existir. Se quedó sorprendida un poco y luego aclaró sus pensamientos. ¿Sería un clon nuevo? ¿Su placa? La busco pero no la encontró ¿Q-que hace aqui? Dijo insegura, y vio como se acercó lentamente. 

Se de tus deseos.. son leves.. quieres destacar.. Pero quieres algo sobre todas las cosas. Sonrió maliciosamente mientras caminaba alrededor de la joven Bailarina. Yo puedo hacerlos realidad... No se lo creía de él. ¿O ella?. ¿Lo quieres de vuelta ¿no? Aquel que te hacía palpitar el corazón de manera tan... rapida~ Rió frente a la joven que estaba sorprendida. 

¿Como? ¿C-como podría volver a verle? La sonrisa del hermano/hermana se ensanchó acercandose con ese ligero olor a melocoton, tocando su frente con el dedo indice. Esta cerró los ojos por la impresión. 

Todo.. está aqui... Al abrir los ojos había desaparecido. Frunció el ceño con rabia, solo había ido allí a jugar con ella. No iba a hacerse daño de nuevo, tenía una presentación que hacer. 

La noche llegó a la ciudad de Carnivale, la gente se congregaba para ver el espectáculo. Y apareció la joven Bailarina, con un disfraz de Alquimista, que siempre consideraba que le quedaba muy bien. Iba a empezar el espectáculo de ilusión. Cerró los ojos un momento concentrándose. Otra voz le susurró, pero esta vez sonó con acidez. 
Tu deseo se hizo realidad... ¿no?

Al abrir los ojos, todos los espectadores tenían la misma cara, todos eran el peliazul, todos la miraban, se asustó, palideció, y se desconcentró, dejando caer todos los trucos que llevaba. Le temblaban las manos y cuchicheos empezaron a sonar alrededor al verla así. Del susto salió corriendo hacia los camerinos. Todos los Makotos la siguieron con la mirada mientras se escondía. 

Eres genial hermana, me encanta cuando juegas con los mortales de esa forma. Sonrió y le dio dos palmadas a Desespero, que observaba a Julieth llorando en los camerinos del Teatro. 

Deseo y Desespero han hablado. Deseo rió, Desespero solo observó




Leb